Dos pájaros azules abren las alas a los lados del cartel dorado del restaurante, entre flores amarillas y violetas. Sobre la pared oscura, las plumas celestes, grises y blancas atrapan la luz cálida de las lámparas y parecen despegarse del muro.
Un salón con las mesas puestas y una pared que le da vuelo a la noche.